En 2013 se había resuelto que represores no se atiendan en hospitales de la Fuerza por habérseles facilitado la fuga a Jorge Olivera y Gustavo De Marchi del Hospital Militar Central.
En 2013 se había resuelto que represores no se atiendan en hospitales de la Fuerza por habérseles facilitado la fuga a Jorge Olivera y Gustavo De Marchi del Hospital Militar Central.