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Manejo de la especie Cotorra común en Río Negro

La Dirección de Fauna Silvestre de Río Negro informa como debe ser el manejo de la especie Cotorra común en las zonas de producciones frutícolas. 

La Dirección de Fauna Silvestre provincial, dependiente de la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático del gobierno de Río Negro, emitió una resolución que contempla acciones de manejo de la especie Cotorra común (Myiopsitta monachus), que no implican la muerte de ejemplares, debido al considerable aumento de su población, que ha comenzado a causar daños importantes en diversas producciones frutícolas. La principal acción es el volteo de nidos en temporada no reproductiva de la especie (otoño/invierno).

La Cotorra común es una especie de la fauna silvestre, cuya distribución original se extendía por la ecorregión del Espinal y la región pampeana oriental, Uruguay y sur de Brasil, nidificando en árboles nativos de porte mediano, situación que fue cambiando y en la actualidad utiliza grandes árboles, que aparecieron en el paisaje debido a la colonización humana, sumado a la disponibilidad de granos durante el invierno provisto por ciertas prácticas agrícolas, habría llevado a una expansión de las poblaciones de cotorras hacia zonas previamente no ocupadas a una tasa de 5 km/año en promedio. La expansión comenzó a partir de 1880 en la región de los pastizales pampeanos, coincidiendo con varios cambios ambientales, particularmente la conversión de las praderas naturales en tierras de cultivo.

Construye nidos comunales, donde anidan varias parejas, lo que le otorga ventajas respecto a la protección ante predadores y les proporciona abrigo en territorios colonizados con más bajas temperaturas en invierno, que en los de sus territorios originales.

La llegada de la especie al Alto Valle del río Negro, se puede estimar en no más de 20/25 años, usando como corredor el rio Negro, favorecida por el cambio en el uso de la tierra, entre las nuevas prácticas se destacan los feedlot, y cultivos de girasol y maíz.

Por otro lado, representan un potencial riesgo sanitario, especialmente en espacios públicos, debido a la bacteria Chlamydia psitaci, que convive con las aves en parámetros normales, siendo la Cotorra común la responsable de diversos brotes de Psitacosis ocurridos en la provincia.

Es por eso que se invita a los municipios, comisiones de fomento y demás organismos públicos y privados, a colaborar con la baja de nidos, especialmente en ámbitos urbanos y de uso público.

Es clave que existan poblaciones de aves rapaces (Gavilanes, Halcones, Caranchos, Chimangos, Lechuzas y Lechuzones), aliadas en el control de roedores y potenciales predadores de adultos y pichones de cotorras, es recomendable sólo espantarlas si rondan los patios de establecimientos en procura de alguna gallina, ya que abatirlas implicará problemas mayores.

Junto con el volteo de nidos, se deberán combinar distintos métodos de ahuyentamiento:
a) medios auditivos: sonidos de rapaces de la zona,
b) medios visuales: siluetas móviles de aves rapaces de la zona, cintas reflectoras, objetos brillantes que se mueven con el viento, espantapájaros móviles;
c) redes anti‐pájaros.

Otra metodología utilizada cuando es posible, es la siembra de cultivos atractivos, generalmente en los bordes, para distraer la atención de las aves y que no ingresen así al cultivo objetivo.

La Dirección de Fauna Silvestre recuerda que se encuentra totalmente prohibido el uso de cualquier tipo de cebo tóxico, que no sólo implica un riesgo para las personas, sino que causa graves problemas en los ecosistemas, con mortandad de muchas especies, incluyendo insectos polinizadores, además de contaminar el suelo y napas freáticas.

Resolución

Res 666 Manejo Cotorra Comun by Río Colorado Informa on Scribd

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