El informe anticipa un trimestre mayo-julio con mayores probabilidades de lluvias y nevadas en la cuenca del río Colorado, aunque con temperaturas normales a superiores a las habituales.
La ingeniera agrónoma Carolina Aumassanne, de la Agencia de Extensión Rural de INTA 25 de Mayo, explicó los principales resultados del primer informe hidrometeorológico 2026 de la cuenca del río Colorado. El trabajo analiza el comportamiento del caudal, la calidad del agua, la cobertura nívea en la cordillera y las perspectivas climáticas para los próximos meses.
Mejor cobertura de nieve, pero sin garantía de recuperación hídrica
Uno de los datos destacados del informe es que durante abril se registró una cobertura de nieve superior al promedio en la cuenca alta del río Colorado.
“Si analizamos imágenes satelitales de los últimos 25 años para el mismo período, vemos una mejor condición que en años anteriores”, señaló Aumassanne.
Sin embargo, aclaró que todavía es prematuro hablar de una recuperación hídrica significativa. La especialista explicó que las nevadas observadas hasta el momento podrían ser superficiales y aún no representar una acumulación importante de reservas de agua.
“Todavía no hay pronósticos certeros porque recién está comenzando la temporada de nevadas”, indicó.
El río Colorado atraviesa un período crítico de bajos caudales
Mientras la nieve comienza a acumularse en la cordillera, el caudal del río Colorado continúa mostrando valores preocupantes.
Según detalló la profesional, durante enero, febrero, marzo y abril de 2026 el río registró caudales muy por debajo del promedio histórico en la estación Buta Ranquil, con valores de entre 44 y 46 metros cúbicos por segundo, muy cerca de los mínimos históricos para esta época del año.
Aunque el otoño y el invierno corresponden naturalmente al período de estiaje —cuando el río presenta menores escurrimientos—, la especialista remarcó que la situación actual responde también a la menor acumulación de nieve registrada en temporadas anteriores.
Casa de Piedra, bajo monitoreo permanente
La baja disponibilidad hídrica genera preocupación por el estado de las reservas del dique Casa de Piedra.
Aumassanne explicó que desde INTA realizan un seguimiento continuo de los caudales, la nieve acumulada y la calidad del agua, y anticipó que futuros informes podrían incorporar análisis específicos sobre la superficie del embalse.
“Tenemos que monitorear periódicamente e ir actualizando los datos sobre la reserva de agua”, sostuvo.
La calidad del agua sigue siendo apta para riego
Otro de los aspectos evaluados fue la salinidad del agua. La ingeniera explicó que, al disminuir el volumen de agua disponible, la concentración de sales aumenta.
Aun así, aseguró que la calidad del agua del río Colorado continúa siendo apta para riego tanto en 25 de Mayo como en el valle bonaerense del río Colorado.
“Los parámetros están dentro de los rangos normales, con algunas restricciones leves y puntuales”, precisó.
Pronostican más lluvias y un trimestre más cálido
En relación al clima, el informe prevé precipitaciones y nevadas en la cordillera durante mayo, especialmente entre el 10 y el 15, acompañadas por un descenso de temperaturas y posibles heladas.
Para el trimestre mayo-junio-julio, los pronósticos indican mayores probabilidades de lluvias en toda la cuenca del Colorado, aunque con temperaturas normales a superiores a las habituales.
“Se prevé un trimestre un poco más cálido que lo normal”, explicó Aumassanne.
La especialista recordó además que el período clave para evaluar la acumulación nívea será entre junio y agosto, cuando históricamente se registran los máximos niveles de nieve en la cordillera.
Ajustes presupuestarios y trabajo articulado
Durante la entrevista, la técnica de INTA también se refirió al contexto de restricciones presupuestarias que atraviesa el organismo.
Explicó que actualmente se trabaja de manera articulada con instituciones como el Ente Provincial del Río Colorado, CONICET y distintas dependencias regionales de INTA para sostener investigaciones y tareas de monitoreo.
Entre las líneas de trabajo mencionó proyectos vinculados a planificación de riego en escenarios de bajo caudal, zonificación productiva, estudios bioclimáticos y caracterización de cultivos como pistacho y vid en la Patagonia Norte.
Glaciares y cambio climático: una preocupación creciente
Aumassanne también se refirió al impacto de la reciente reforma de la Ley de Glaciares y recordó que el río Colorado tiene origen tanto nival como glacial.
La profesional advirtió sobre la reducción de glaciares y de cobertura de nieve observada en distintas cuencas andinas, en el marco del cambio climático.
“Los glaciares no solo son reservas de agua. También cumplen funciones ecosistémicas fundamentales, regulan temperaturas y sostienen biodiversidad”, afirmó.
Finalmente, destacó la importancia de continuar difundiendo información técnica y científica sobre el estado de la cuenca del río Colorado y sus recursos hídricos.