Salud

Día Mundial del Corazón: Síntomas a los que debemos estar atentos

Se celebra hoy el Día Mundial del Corazón, fecha donde se concientiza sobre la importancia del órgano clave para la supervivencia humana.

Durante la cuarentena, tanto en nuestro país como en el resto del mundo, los pacientes con infarto demoraron más de lo habitual en consultar al servicio de emergencia. Esto impactó de manera directa en el inicio del tratamiento adecuado. “Si bien, esta situación se ha ido recomponiendo en los últimos meses, todavía no llegamos a la cantidad de controles prepandemia, lo que nos impulsa a insistir con la concientización sobre el cuidado del corazón”, comenta el Dr. Juan Pablo Costabel, Jefe de Unidad Coronaria del ICBA Instituto Cardiovascular.

Por su parte el Dr. Juan Furmento, Jefe de Emergencias del ICBA, comenta que “en relación al período prepandemia actualmente estamos atendiendo 10% menos de consultas en guardia, sin embargo, el porcentaje de pacientes que se internan pasó del 9 al 20% lo que indica una mayor gravedad de las consultas”.

Síntomas a los que debemos estar atentos

  • Los síntomas más frecuentes de las complicaciones cardíacas son: dolor torácico o dolor de pecho, disnea o dificultad para respirar, fatiga o disminución del rendimiento, palpitaciones, mareos y síncope.
  • Ante la presencia de dolor de pecho profundo, que puede sentirse como opresivo e irradiarse a la espalda, mandíbula, oído, estómago y brazos, se puede sospechar angina de pecho. Este dolor suele aparecer al hacer esfuerzos y desaparecer en pocos minutos al cesar la actividad. Cuando el dolor se presenta y dura más de 10 minutos se debe consultar a la brevedad a un sistema de emergencia.
  • La disnea o dificultad respiratoria y la fatiga también pueden estar indicando una angina de pecho atípica o alguna cardiopatía, por lo que es importante consultar cuando se perciben.
  • El mareo es un síntoma muy inespecífico y puede deberse a muchas causas. En ocasiones, es la situación previa al síncope, pudiendo haber pérdida de conocimiento.
  • Las palpitaciones o sensación de que el corazón no late con normalidad podrían referir a una arritmia y lo habitual es que tengan un significado benigno, pero también podrían estar advirtiendo sobre alguna cardiopatía importante, por eso no hay que dejar de consultar siempre que se produzcan y no conozcamos su naturaleza.
  • Los síntomas del infarto de miocardio son variables. No son los mismos en todas las personas, cada una puede presentar una combinación distinta.

“Conocer cuáles son los síntomas cardiológicos y tenerlos en cuenta es muy importante para evitar complicaciones. Cuando aparecen, aumenta mucho la posibilidad de tener una complicación grave y, por lo tanto, es de vital importancia consultar a la brevedad a un médico especialista”, enfatiza el Dr. Costabel.

De acuerdo al Dr. Fernando Sacazzuso, Jefe de Electrofisiología y Arritmias del ICBA, no debemos minimizar ningúna patología cardiaca, por ejemplo: “sabemos que las arritmias cardíacas afectan la calidad de vida y en algunos casos la sobrevida de los pacientes, para tratarlas contamos con medicación y tratamientos endovasculares que permiten mejorar los síntomas y reducir el riesgo de sufrir un ACV o muerte súbita. El equipo del ICBA está altamente entrenado en estos procedimientos que son de bajo riesgo y tienen una alta tasa de éxito. Es un cambio para la vida de las personas que las padecen”.

Aneurisma de aorta abdominal: una dolencia silenciosa fácil de diagnosticar y tratar a tiempo

Este año el ICBA también pone el foco en el aneurisma de aorta abdominal, una enfermedad asintomática que convive silenciosamente con quienes la padecen y se manifiesta por alguna de sus complicaciones: la ruptura de la pared, lo que genera riesgo de vida, compresión o desplazamiento de órganos vecinos por su tamaño. Es por ello que resulta clave diagnosticarla antes de que se complique, para que su tratamiento sea programado y menos riesgoso para el paciente.

La aorta es la arteria más importante del cuerpo y se encarga de distribuir la sangre que sale del corazón a todos los órganos y tejidos. El aneurisma de aorta abdominal es el aumento del diámetro de esta arteria mayor al 50% del valor normal. Aparece especialmente en hombres mayores de 65 años y el tabaquismo y la hipertensión son dos de sus causantes.

En general tiene un origen degenerativo y se asocia con la presencia de placas de colesterol en las paredes de las arterias. ¿Cómo se manifiesta? A través de dolor abdominal atípico -que puede extenderse o no hacia la espalda- o dolor lumbar. Para diagnosticarlo, se utilizan técnicas de imágenes no invasivas, comenzando con un eco Doppler de aorta abdominal que permite ver su tamaño, el grosor de las paredes, si hay trombos y las características del flujo sanguíneo.

¿A quiénes afecta y por qué?

Según la Dra. María de la Paz Ricapito, Cardióloga coordinadora de la Clínica de Patología Aórtica del ICBA, su prevalencia oscila entre el 4 y el 8% en los diferentes países del mundo en hombres mayores de 65 años, sin embargo, ronda el 1% en mujeres.

“Su frecuencia aumenta paralelamente al incremento de la esperanza de vida y desciende en relación con la disminución del consumo de tabaco en los diferentes países. Los factores de riesgo para su desarrollo son edad, sexo masculino, antecedentes familiares de aneurisma de aorta abdominal (cuantos más parientes afectados, más aumenta el riesgo), historia de enfermedad ateromatosa (placas de colesterol en las paredes), tabaquismo, e hipertensión. La velocidad de crecimiento se estima entre 1-6 mm por año, con una gran variabilidad dentro de este rango, dependiendo de factores genéticos, ambientales y del tabaquismo activo”, explica la profesional.

Al igual que con otras enfermedades prevalentes, como el cáncer de mama, está demostrado el beneficio del screening (rastreo) de pacientes asintomáticos con factores de riesgo. “Se recomienda pesquisar el aneurisma de aorta abdominal con eco Doppler en todo hombre mayor de 65 años, tabaquista o ex tabaquista; y a hombres y mujeres mayores de 60 años, con antecedente de un familiar de primer orden portador de la dolencia”, agrega la Dra. Ricapito.

Una vez detectado, el primer objetivo del tratamiento debe ser el control de los factores de riesgo, para disminuir la velocidad de crecimiento y prevenir la ruptura. Dado que el tabaquismo es el primer riesgo de la enfermedad, su suspensión debe ser el primer paso, aun con tratamiento farmacológico. A su vez, la indicación de medicamentos para controlar la presión arterial, la frecuencia cardíaca y el colesterol en sangre es de suma utilidad.

En caso de haber alcanzado medidas que requieran tratamiento invasivo, “se podrá optar por la colocación de endoprótesis, que son stents que se introducen por una arteria de la pierna y no requieren de cirugía abierta convencional. Con estas técnicas, el paciente tiene un postoperatorio muy corto y puede volver rápidamente a su vida normal”, agrega la médica especialista.

Riesgos y prevención

“Si no se trata hay riesgo de rotura de la pared de la aorta, lo que puede conducir a la muerte. Si bien la rotura de los AAA tiene una mortalidad del 85-90%, su tratamiento electivo tiene una mortalidad inferior al 3%. Para prevenirla, lo más importante es el control de los factores de riesgo, como evitar fumar y controlar la presión arterial y el colesterol”, dice la profesional del ICBA.

La enfermedad ocupa el puesto 16 entre las causas de muerte en Estados Unidos, con unas 1.500 víctimas anuales. En nuestro país no hay estadísticas disponibles. Tiene estrecha relación con la enfermedad coronaria y la estenosis de las arterias de miembros inferiores por compartir factores de riesgo.

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