Salud

Científicos argentinos hallan el posible origen de la reproducción sexual

Encontraron una proteína que interviene en la reproducción sexual en microorganismos. Abre la posibilidad de la existencia de una sexualidad primitiva.

Científicos del Conicet lideraron un grupo de investigación internacional que encontró una proteína que interviene en la reproducción sexual en microorganismos (llamados arqueas) que existían antes de la aparición del sexo en la Tierra, lo que abre la posibilidad de la existencia de una sexualidad primitiva.

El trabajo, que fue publicado en la revista científica Nature Communications, no sólo habilita el surgimiento de nuevas teorías sobre el origen de la reproducción sexual, sino que además, en caso de confirmarse la existencia de esta sexualidad primitiva, esto podría impactar en la generación de «super bacterias» resistentes a los antibióticos, una de las problemáticas sanitarias mundiales más urgentes.

El estudio fue el resultado de un trabajo de más de cuatro años de un grupo interdisciplinario conformado por físicos, biólogos computacionales y biólogos celulares de Argentina, Israel, de Suecia, Uruguay y Suiza.

En diálogo con Télam, el bioquímico Pablo Aguilar, uno de los directores del estudio e investigador del Conicet en el Instituto de Fisiología, Biología Molecular y Neurociencias (Ifibyne-Conicet), explicó desde conceptos básicos de la biología hasta las implicancias del hallazgo.

Télam: ¿Qué es específicamente lo que descubrieron en esta investigación?

Pablo Aguilar: Encontramos en organismos muy simples y antiguos llamados arqueas proteínas que permiten que fusionen dos células sexuales.

Las arqueas, junto a las bacterias, son los microorganismos que dieron origen al comienzo de la vida en el planeta tierra, hace 3.500 millones de años. Son microorganismos muy simples que denominamos procariotas porque su material genético no está en un núcleo.

Ambas todavía se encuentran en la naturaleza. Las arqueas son famosas por habitar ambientes extremos (desiertos, salinas, geiseres) y también, como las bacterias están en muchos ambientes cotidianos incluso en nuestra piel y en nuestro intestino. A diferencia de las bacterias, no conocemos enfermedades causadas por las arqueas.

T: ¿Por qué este hallazgo es importante? ¿Qué se creía antes?

P.A.: Unos 1.500 millones de años después del comienzo de la vida (o sea, hace 2.000 millones de años) con los procariotas aparecen los eucariotas, que son organismos hechos por células más complejas donde el material genético está encerrado en un núcleo, y de allí vienen casi todos los seres vivos que conocemos: dinosaurios, plantas, insectos, parásitos, hongos y animales.

Con los eucariotas aparece también la reproducción sexual, esto es un tipo de reproducción en la que un nuevo organismo se genera a partir de la fusión de dos células que llamamos gametos (como el óvulo y el espermatozoide en el caso de los mamíferos). Las bacterias y las arqueas no hacen eso.

Ahora bien, para que fusionen dos gametos hay proteínas que son esenciales. En plantas, animales invertebrados y muchos parásitos a estas proteínas las llamamos «fusexinas» y pensamos que aparecen (como el sexo) junto con los primeros eucariotas, es decir hace 2.000 millones de años.

Curiosamente, hay también fusexinas en algunos virus (como el del Dengue o el del Zika). Los virus aparecieron desde que existen las células y no se reproducen por sí solos sino que para hacerlo necesitan de una célula hospedadora. Entonces virus como el del Dengue o el Zika usan las fusexinas para fusionarse con las células, entrar en ellas y usarlas para multiplicarse.

Entonces, esta «doble pertenencia» de las fusexinas estando tanto en virus como en gametos nos llevaba a una pregunta tipo «el huevo o la gallina» ¿Qué apareció primero, una fusexina viral o una eucariota?

 

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