Pero no todo quedó acá. Luego de la, se puede pensar injusta, eliminación de los Octavos de Final, ante Bélgica, por 3 a 2, y sobre la hora, los jugadores y el cuerpo técnico de Japón dejaron el vestuario en perfectas condiciones de higiene. Ni un solo papel tirado en el suelo y hasta un cartel, en ruso, con la inscripción… “Gracias”.

Nuevamente, los asiáticos disputaron un Mundial que quedará en la memoria por su estilo de superación futbolística y su intachable conducta.