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miércoles, 11 de febrero de 2026
Locales

Nieto 140: un nuevo paso en la recuperación de la identidad en Argentina

riocoloradoinforma
17 de septiembre de 2025 3 min 1 vistas

El nieto 140 nació en Bahía Blanca, dentro del centro clandestino de detención conocido como La Escuelita, que funcionaba en el Batallón de Comunicaciones 181 del 5° Cuerpo de Ejército durante la última dictadura cívico-militar. Como ocurrió con cientos de bebés apropiados en aquellos años oscuros, fue separado de su familia biológica apenas al nacer.

Décadas después, y gracias al trabajo conjunto de las Abuelas de Plaza de Mayo, la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CoNaDi) y el Banco Nacional de Datos Genéticos, su historia pudo ser reconstruida. Lo cierto es que sin la valentía de esas organizaciones, sumada a la colaboración de una red anónima de voluntades, este encuentro con su verdadera familia no habría sido posible.

Cada restitución no es solo una victoria para la familia que recupera a su ser querido, sino también un triunfo de la sociedad argentina. “Cada nieto encontrado es una pieza más de la verdad que nos habían robado”, repiten una y otra vez las Abuelas, conscientes de que su lucha representa un legado para las futuras generaciones.

La restitución de este nieto vuelve a recordar la importancia de las instituciones democráticas que se consolidaron después de 1983. Instituciones que, a pesar de las dificultades, han sabido sostener mecanismos legales y científicos que hoy permiten garantizar justicia y memoria.

Aunque la noticia despertó esperanza, el camino aún es largo. Más de 300 nietos y nietas siguen sin conocer su verdadera identidad. Están entre nosotros, caminando nuestras calles, quizás sin sospechar que sus familias los buscan desde hace casi cincuenta años.

La pregunta es inevitable: ¿Cuántos tiempo más llevará reconstruir esas vidas fragmentadas? Según especialistas, cada hallazgo es una señal de que todavía se puede, de que el trabajo colectivo y la memoria activa son las herramientas más fuertes contra el olvido.

El acto en Río Colorado no solo celebró una restitución, también renovó un compromiso: seguir buscando. Porque, como señalan los organismos de derechos humanos, recordar no es mirar al pasado, sino garantizar que hechos como los de la dictadura nunca más vuelvan a repetirse.

La restitución del nieto 140 confirma que la verdad puede tardar, pero llega. Y que la memoria, cuando se convierte en acción, mantiene vivo el reclamo de justicia que atraviesa a toda la Argentina.