Facundo Camiletti, dirigente de Club Unión social deportiva Río Colorado, repasó la actualidad de la institución, el balance de la primera mitad del año y las novedades para el segundo semestre. El regreso de las competencias, el crecimiento de las categorías formativas, la pausa de la Primera Femenina y el proyecto de Primera Masculina fueron algunos de los temas centrales.
Después de un mes y medio de pausa, las distintas categorías de Unión se preparan para retomar la competencia. Aunque los partidos se detuvieron durante el receso, los entrenamientos continuaron y, según explicó el dirigente Facundo Camiletti, los jugadores ya esperan con entusiasmo el regreso de la actividad.
“Los pibes ya quieren jugar”, resumió Camiletti, quien destacó además el trabajo de los entrenadores, responsables de sostener la preparación durante el período sin competencia y de afrontar los constantes viajes que implica participar de los torneos.
El regreso será como visitante: el sábado jugará el masculino ante Sol de Mayo, mientras que el domingo será el turno del femenino. La próxima semana, Unión volverá a presentarse como local y comenzará además a preparar una agenda cargada, que incluirá distintos torneos y compromisos fuera de la competencia habitual.
“Son dos o tres meses que estamos a full y ya se nos termina el año”, señaló el dirigente, dando cuenta del intenso calendario que tendrá la institución durante la segunda mitad de 2026.
Un balance deportivo positivo
Al momento de analizar la primera parte del año, Facundo Camiletti trazó un balance favorable, aunque con diferentes realidades entre las ramas masculina y femenina.
En las categorías femeninas, destacó especialmente el crecimiento de las jugadoras más jóvenes. Las U15 y U17, además de sus propias competencias, comenzaron a tener mayor roce con Primera, algo que desde la dirigencia consideran fundamental para su desarrollo.
“Las chicas han tenido un progreso importante”, remarcó.
En el masculino, en tanto, Unión logró mantener una base de jugadores, aunque todavía existe una diferencia con algunos de los equipos que vienen trabajando con mayor profundidad en las distintas categorías. Facundo Camiletti señaló a Atenas como uno de los principales candidatos en prácticamente todas las divisiones masculinas.
En líneas generales, la mayoría de los equipos de Unión terminó ubicada entre el quinto y el séptimo puesto, dependiendo de la cantidad de participantes de cada categoría. La comparación con la temporada anterior, sin embargo, dejó conforme a la institución.
Las mejores noticias llegaron por el lado femenino: todas las categorías lograron acceder a playoffs y algunas alcanzaron instancias de semifinales y finales. Todo esto, además, teniendo en cuenta el esfuerzo adicional que representa para Unión afrontar largos desplazamientos para competir.
La Primera Femenina, una pausa con sabor amargo
Uno de los anuncios más importantes de la charla fue la decisión de que la Primera Femenina no participe durante el segundo semestre.
La categoría venía siendo una de las grandes protagonistas deportivas de Unión y quedó con una cuenta pendiente después de distintas experiencias en las últimas temporadas. Camiletti reconoció que aquella situación todavía genera malestar dentro del plantel y la dirigencia.
“Siempre va a estar esa espina”, admitió.
Según explicó, las dificultades no fueron solamente deportivas. También hubo situaciones administrativas que complicaron el desarrollo de una de las definiciones y terminaron generando consecuencias dentro del grupo.
A esto se sumaron cuestiones personales de las jugadoras mayores, principalmente relacionadas con trabajo y estudio. La exigencia de viajar durante los fines de semana comenzó a hacerse difícil de sostener.
“Lo hacían por amor al deporte”, destacó Camiletti, al referirse al esfuerzo de las jugadoras.
La dirigencia optó entonces por rearmar la categoría U17, permitiendo que cerca del 90% del grupo más joven mantenga competencia durante este semestre. La intención es evaluar la situación de cara al próximo año y analizar la posibilidad de volver a competir en Primera.
El desafío de reconstruir la Primera Masculina
La realidad de la Primera Masculina es diferente. Unión tiene previsto disputar en septiembre un cuadrangular que permitirá al equipo volver a tener competencia y, al mismo tiempo, disfrutar del básquet sin asumir todavía el enorme costo que implica conformar un plantel para un torneo completo.
Camiletti fue claro al explicar que hoy el club no está en condiciones de contratar a doce jugadores para afrontar una temporada de Primera.
La prioridad de la institución está puesta en otras obras, entre ellas una de las necesidades históricas: el techo.
“Seguimos a la espera del bendito techo”, expresó el dirigente.
Mientras tanto, Unión cuenta con un equipo armado alrededor de Max y Vázquez, con el objetivo de competir, divertirse y comenzar a reconstruir progresivamente una estructura de Primera Masculina.
La mirada está puesta más allá de este año. La posibilidad de conformar un equipo competitivo podría llegar en 2027 o incluso 2028, dependiendo de las condiciones económicas y de infraestructura del club.
Diez años de arquería y obras en la institución
La actualidad de Unión no se limita al básquet. Durante la entrevista, también se destacó los diez años de actividad de la disciplina de arquería, que continúa desarrollándose bajo el trabajo de Mariano y Laura.
La actividad se lleva adelante en el predio del Círculo de Suboficiales y, con la llegada de los días más agradables, se retomarán los cursos.
Además, durante los últimos meses la institución llevó adelante diferentes tareas de mantenimiento y puesta en valor. Se realizaron trabajos de pintura, mejoras generales y se inauguró una nueva secretaría.
También se trabaja progresivamente en el gimnasio, que necesita tareas de mantenimiento y pintura debido al paso del tiempo.
De esta manera, Unión Deportiva Río Colorado afronta la segunda mitad del año con varios frentes abiertos: el regreso de las competencias, el crecimiento de sus divisiones formativas, la reconstrucción de sus equipos superiores y la continuidad de las obras necesarias para mejorar la infraestructura.
El desafío, como tantas veces, será sostener el crecimiento deportivo sin perder de vista las posibilidades reales de una institución que sigue apostando al trabajo de base y al esfuerzo de sus jugadores, entrenadores y dirigentes.

