La intendenta de General Roca y precandidata a gobernadora del peronismo rionegrino llamó a construir una alternativa unificada para 2027. Cuestionó los 15 años de gobierno de Juntos Somos Río Negro, apuntó contra el deterioro de las rutas y reclamó una posición más firme de la provincia frente al Gobierno nacional.
María Emilia Soria decidió poner en marcha su proyecto político para Río Negro, aunque todavía evita hablar formalmente de candidatura. “Todavía no tenemos ni siquiera calendario electoral”, aclaró durante una entrevista radial, en la que dejó en claro que su objetivo inmediato es ordenar al peronismo, ampliar su base política y construir una alternativa competitiva para las próximas elecciones provinciales.
El punto de partida fue General Roca, donde durante el último fin de semana se realizó un encuentro que reunió a dirigentes, militantes, intendentes, legisladores y representantes de distintos sectores del justicialismo. Pero Soria buscó darle al encuentro una dimensión más amplia: destacó la presencia de radicales y dirigentes que no provienen del peronismo y que, según sostuvo, comparten la necesidad de transformar la realidad provincial.
El mensaje central fue la unidad. La intendenta reconoció que las divisiones internas fueron determinantes para las derrotas electorales recientes y planteó que el peronismo debe dejar atrás “rencillas” y discusiones que, a su entender, terminan beneficiando al adversario.
“La última elección a gobernador nos dejó una propuesta dividida que lo único que hizo fue hacernos perder las elecciones y credibilidad como espacio”, sostuvo. En ese diagnóstico aparece uno de los principales desafíos de Soria: lograr que las distintas vertientes del peronismo rionegrino confluyan en una estrategia común.
Bariloche, una pieza clave
La definición de la fórmula todavía está abierta, pero Soria dejó expuesta una preferencia: que el eventual candidato a vicegobernador provenga de San Carlos de Bariloche.
La dirigente argumentó que la ciudad, por su población, peso económico y complejidad geográfica, debería tener mayor protagonismo en la política provincial. Sin embargo, evitó mencionar nombres y remarcó que todavía no es momento de cerrar una fórmula.
La mirada sobre Bariloche también funciona como una señal política hacia el resto de la provincia: el armado que propone Soria pretende tener presencia territorial y no quedar circunscripto al Alto Valle.
En ese sentido, planteó una metodología para definir candidaturas locales que busca apartarse de los nombres tradicionales. “Necesitamos a los mejores”, resumió, y llamó a identificar dirigentes y vecinos con reconocimiento en cada comunidad, incluso aunque no hayan ocupado cargos anteriormente.
Su planteo incluye una crítica a las estructuras partidarias cerradas y al sistema de selección de candidatos basado en los dirigentes de siempre. Para Soria, la renovación debe surgir desde las propias localidades y no ser impuesta desde las conducciones provinciales.
Una ofensiva contra Juntos Somos Río Negro
La precandidata peronista ubicó al oficialismo provincial como uno de sus principales adversarios. Su cuestionamiento apunta a los 15 años de gobiernos de Juntos Somos Río Negro y, particularmente, a la utilización de alianzas y colectoras como herramienta electoral.
Soria cuestionó los acuerdos que el oficialismo viene construyendo en distintos escenarios y puso como ejemplo el caso de Bariloche, donde observó la confluencia de sectores que a nivel nacional aparecen enfrentados.
Para la intendenta, esos acuerdos responden más a una lógica de supervivencia política que a un programa de gobierno. Los calificó de “rejuntes” y sostuvo que el electorado puede distinguir entre una alianza construida para conservar el poder y una propuesta política con vocación transformadora.
El planteo tiene una dimensión estratégica: María Emilia intenta instalar la idea de que la elección provincial no será solamente una disputa entre nombres, sino también una evaluación de los 15 años de administración de Juntos Somos Río Negro.

Salud y educación, dos ejes del diagnóstico
La dirigente también construyó su discurso opositor alrededor de problemas concretos de la vida cotidiana.
En materia sanitaria, cuestionó el funcionamiento del sistema público y puso como ejemplo las dificultades que atraviesan familias para conseguir turnos, medicamentos y atención especializada. Señaló que, pese a los anuncios sobre digitalización y modernización, persisten prácticas que obligan a los pacientes a pasar horas o incluso noches en los hospitales para acceder a una prestación.
En educación, enumeró conflictos salariales, problemas edilicios, exceso de tareas administrativas para los docentes y falta de equipos técnicos.
También cuestionó el funcionamiento de la SENAF y reclamó una política provincial más clara para abordar las situaciones vinculadas con las infancias y los niños institucionalizados.
El argumento de Soria busca apoyarse en su experiencia como intendenta de General Roca durante dos mandatos: sostiene que la gestión municipal le permite conocer de primera mano las dificultades que enfrentan las comunidades y, al mismo tiempo, exhibir experiencia ejecutiva frente a un eventual desafío provincial.
La crisis de las rutas
Pero fue la situación de la infraestructura vial la que ocupó buena parte de la entrevista con Libertad Radio.
Soria criticó tanto al Gobierno nacional como al provincial por el deterioro de las rutas nacionales y utilizó el estado del puente sobre el río Colorado como uno de los ejemplos más visibles de abandono.
La intendenta sostuvo que el deterioro de las rutas no comenzó con la actual administración nacional y responsabilizó también a los sucesivos gobiernos provinciales por no haber reclamado con suficiente firmeza.
En esa línea, planteó una discusión que puede convertirse en uno de los ejes de su campaña: el eventual traspaso de rutas nacionales a la provincia debe incluir recursos económicos y mecanismos de control sobre el transporte pesado.
“Si el transporte de arena de Vaca Muerta va a seguir rompiendo las rutas y los rionegrinos vamos a estar sacando de nuestros bolsillos para mantenerlas, tenemos que ponernos firmes”, sostuvo.
La referencia a Vaca Muerta introduce además una cuestión de fondo: cómo distribuir los beneficios y los costos del desarrollo hidrocarburífero en la región. Para María Emilia Soria, Río Negro no puede asumir las consecuencias de la actividad económica sin recibir recursos suficientes para sostener la infraestructura que esa actividad utiliza.
Un reclamo por el regreso del tren
La dirigente sumó a su agenda la recuperación de las vías ferroviarias que atraviesan el Alto Valle y Valle Medio. Propuso que determinados ramales vuelvan a estar bajo control provincial y que puedan utilizarse tanto para el transporte de producción como para pasajeros.
La propuesta apunta a recuperar una infraestructura que considera estratégica para una provincia que necesita reducir costos logísticos y mejorar su conectividad.
El planteo ferroviario se suma así a una agenda más amplia de infraestructura que incluye rutas, puentes y conectividad, y que busca vincular el debate político con la matriz productiva rionegrina.
Federalismo y crítica a Milei
La entrevista también mostró un cambio de tono respecto de la relación entre Río Negro y el poder central.
Cuestionó con dureza al Gobierno de Javier Milei por el deterioro de las rutas y por la administración de los recursos provenientes del impuesto a los combustibles. Pero, al mismo tiempo, dejó una definición política relevante: Río Negro no puede desentenderse de quién gobierna la Argentina.
“Pareciera que a quienes les daba lo mismo quién gobierna en Buenos Aires, resulta que no nos da lo mismo quién gobierna en Buenos Aires”, señaló.
El concepto de federalismo aparece así como una bandera que la precandidata pretende incorporar a su discurso provincial. No se trata, según su planteo, solamente de reclamar recursos al Estado nacional, sino de construir una relación en la que la provincia pueda defender sus intereses con mayor capacidad de negociación.
El desafío de transformar una foto en una estructura
El encuentro de General Roca puede ser leído como la primera fotografía de un armado que todavía está en construcción. Soria tiene por delante el desafío de transformar la movilización militante en una estructura electoral capaz de competir fuera de su principal bastión, el Alto Valle.
Para eso deberá conseguir acuerdos internos, ampliar la alianza hacia sectores no peronistas, definir candidaturas locales y encontrar un equilibrio territorial que incluya a Bariloche, la Línea Sur, el Valle Medio, la zona Atlántica y el Alto Valle.
Pero también deberá convertir su crítica al oficialismo en una propuesta concreta de gobierno.

La entrevista dejó planteado ese escenario. Todavía se presenta como precandidata, porque el calendario electoral no está definido y la candidatura formal tampoco. Sin embargo, el discurso ya tiene elementos de campaña: unidad peronista, renovación dirigencial, crítica a los 15 años de Juntos Somos Río Negro, defensa de la infraestructura, reclamo de federalismo y una mirada crítica sobre el Gobierno nacional.
La disputa por el poder provincial, aunque todavía no tenga calendario, ya comenzó a tomar forma.

