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Las aves vuelven a la Expo Rural de Río Colorado: genética, tradición y una actividad que recupera su lugar

La avicultura volverá a ser protagonista en la 49ª Exposición Ganadera, Industrial, Comercial y Avícola de Río Colorado, que se desarrollará del 3 al 6 de septiembre. Después de varios años de restricciones vinculadas a la gripe aviar, los criadores de aves recuperan la posibilidad de participar del circuito de exposiciones rurales y Río Colorado será una de las primeras citas de esta nueva etapa.
En ese marco, el criador Manuel Rodríguez, responsable de las cabañas “Aves del Sur Pampeano” y “Don Manuel”, destacó el entusiasmo que genera el regreso de las aves a la exposición y contó detalles de su actividad, la preparación de los ejemplares y las expectativas para la muestra.
“Es un hobby que tenemos hace mucho tiempo”, explicó Rodríguez al referirse a sus comienzos en la cría de aves. Con el paso de los años, aquella afición se transformó en una actividad de cabaña y participación en exposiciones. Durante este año, sus ejemplares estuvieron presentes en muestras de Coronel Dorrego, Laprida y Bahía Blanca, donde obtuvieron buenos resultados.

Dos cabañas y distintas razas

Rodríguez trabaja con dos cabañas que funcionan en el mismo establecimiento: Aves del Sur Pampeano y Don Manuel. La existencia de ambas también responde a una cuestión práctica vinculada con los cupos de las exposiciones, ya que cada cabaña puede inscribir una determinada cantidad de animales.
“Una me pertenece a mí y otra a mi hijo, así que estamos los dos en este rubro”, explicó.
Para la exposición de Río Colorado, el criador tiene previsto llevar ocho ejemplares, entre machos y hembras, pertenecientes a distintas razas. Entre ellas se encuentran Orpington negra y leonada, Plymouth Rock barrada —conocida popularmente como bataraza o bataráz—, Rhode Island Red y New Hampshire, de color amarillo con cola negra.
La diversidad de razas, según explicó Rodríguez, permite acercar al público distintos tipos de aves y satisfacer los gustos tanto de los criadores especializados como de la gente de campo que busca determinados ejemplares para sus planteles.

Una exposición que recupera a las aves

La convocatoria para la muestra ya reúne a unas 12 cabañas, con alrededor de 60 animales inscriptos y un espacio que podría albergar entre 70 y 80 ejemplares debido a la cantidad de jaulas necesarias.
Para Rodríguez, la recuperación de las exposiciones avícolas representa un paso importante después del impacto que tuvo la gripe aviar sobre la actividad.
El regreso, sin embargo, está acompañado por estrictos protocolos sanitarios. Los criadores deben realizar análisis y procedimientos específicos para obtener las habilitaciones necesarias para trasladar los animales. Entre ellos se encuentra el sangrado de ejemplares de cada cabaña y el envío de las muestras para su análisis.
Estas exigencias hicieron que, por el momento, la presencia de razas exóticas sea más limitada, debido a que no todos los criadores pudieron completar los requisitos sanitarios necesarios.
Rodríguez recordó que, luego de la suspensión de las exposiciones a raíz de la gripe aviar, se comenzaron a realizar nuevamente algunas muestras a modo de prueba. Bahía Blanca fue una de las ciudades que participó de ese proceso de reapertura, que permitió avanzar progresivamente hacia la recuperación del circuito.

El regreso a Río Colorado

La exposición de Río Colorado tendrá un significado especial porque se convertirá en una experiencia de referencia para futuras muestras en la provincia de Río Negro.
Rodríguez destacó el trabajo realizado junto con integrantes de la Sociedad rural y personal de Senasa para reunir información, conocer los protocolos implementados en otras localidades y generar las condiciones necesarias para el regreso de la actividad.
En ese sentido, agradeció especialmente a la Comisión de la Rural y a Pablo Castillo, presidente de la institución, por el acompañamiento inicial, además del trabajo conjunto con referentes de Senasa en Río Colorado.
“La idea es que hagamos bien las cosas y que se pueda seguir haciendo”, señaló, al remarcar que esta primera experiencia puede abrir las puertas para que las aves vuelvan a estar presentes en otras exposiciones de la región.

Más que una venta, un concurso de belleza

Para quienes desconocen el mundo de la avicultura de exposición, Rodríguez explicó que una muestra no se limita a exhibir animales: también implica evaluar cuidadosamente sus características.
“La exposición para nosotros viene a ser un concurso de belleza de la gallina”, definió.
Los jurados observan aspectos como el plumaje, la forma y el tipo del animal, además de características del pico, las patas, la cresta y otros detalles que deben responder al estándar establecido para cada raza.
Un ejemplar puede tener una excelente genética, pero quedar fuera de una exposición por presentar una pluma rota, una mancha o alguna característica que no se ajuste al estándar. Esos animales, sin embargo, pueden continuar teniendo un importante valor productivo para los criadores de campo.

Genética que también llega al campo

La actividad de las cabañas no se reduce al circuito de exposiciones. Rodríguez explicó que también existe una demanda de animales para establecimientos rurales y chacras, donde las aves de raza pueden destinarse a la producción de huevos, carne o ambas.
Hay razas orientadas principalmente a la postura, otras destinadas a la producción de carne y también ejemplares de doble propósito.
El criador destacó que una buena genética puede marcar diferencias productivas. En el caso de los animales destinados a carne, señaló que los ejemplares de determinadas razas pueden alcanzar un mayor peso y rendimiento que una gallina común, aun cuando el consumo de alimento sea similar.

Precios y remate

El regreso de las aves también representa una oportunidad comercial. Según Rodríguez, actualmente las bases en las exposiciones rondan los 80.000 pesos para un ejemplar sin premio, mientras que un gran campeón puede partir de una base cercana a los 150.000 pesos, valores que luego pueden incrementarse durante el remate.
El remate estará a cargo de Lucas Matoso, referente de la Asociación Sureña de criadores de aves, quien además cuenta con experiencia como jurado y certificación para desempeñar esa función.
Más allá de los animales premiados, las exposiciones funcionan como una importante vidriera para los criadores, ya que permiten mostrar la genética de sus cabañas, establecer contactos y acercar ejemplares a productores interesados en renovar sus planteles.

Un atractivo esperado por el público

La presencia de aves es, además, uno de los espacios que tradicionalmente genera mayor interés entre los visitantes de la Expo Rural. El público se acerca tanto para conocer las distintas razas como para adquirir ejemplares.
En esta edición, las aves estarán nuevamente en el tradicional galpón, aunque el espacio actualmente tiene otros usos. Una división con media sombra permitirá organizar allí las jaulas y acondicionar el sector para la exposición.
Después de años de ausencia, el regreso de las aves representa mucho más que la incorporación de un atractivo a la muestra. Para los criadores, significa recuperar una actividad que forma parte de la tradición rural y volver a encontrarse con el público y con otros cabañeros.
La 49ª Expo Rural de Río Colorado, del 3 al 6 de septiembre, será así un punto de reencuentro para la avicultura regional y una prueba importante para consolidar el regreso de los animales a las exposiciones de Río Negro y de toda la región.
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