Los Bomberos Voluntarios de Río Colorado vivieron una jornada cargada de emoción este domingo 7 de junio, en el marco del Día Nacional del Bombero Voluntario. La celebración tuvo un significado especial: coincidió con el 40° aniversario del Cuartel de Colonia Julia y Echarren, una institución que forma parte de la historia y la identidad de la comunidad. Autoridades locales y provinciales, integrantes de la institución, familiares y vecinos participaron de un acto que combinó reconocimientos, homenajes y nuevos compromisos de servicio.
La ceremonia permitió repasar el camino recorrido por el cuartel desde sus inicios, destacando el esfuerzo de quienes impulsaron su creación y consolidación. Uno de los momentos centrales fue el descubrimiento de una placa conmemorativa que recuerda los 40 años de vida institucional del destacamento de Colonia Julia y Echarren.
La actividad contó con la presencia del intendente de Río Colorado, Duilio Minieri, junto a integrantes de su gabinete. También participaron el intendente de La Adela, Federico Moro, además de legisladores provinciales y referentes institucionales.
El acto incluyó un homenaje especial a los fundadores y primeros integrantes que, a mediados de la década de 1980, comenzaron a construir el proyecto bomberil que hoy continúa creciendo. Familiares y protagonistas de aquella etapa recibieron distinciones en reconocimiento a su aporte y compromiso.
Entre los homenajeados estuvieron integrantes de las familias Cabrera y Carrera, además de Rosendo Cocha, Daniel Aballay, Juan Ángel Calvo, Miguel Giménez, José Luis López, Fabián Lucero, José Lucero, Hugo Macía, Francisco Oliva, Mario Oliva, Edgardo Nistal, Luis Pérez, René Parra, Alberto Uribe, Enrique Vargas y Raúl Vargas, entre otros referentes históricos.
La emoción también estuvo presente en las palabras de Juan Ángel Calvo, uno de los pioneros de la institución, quien recordó los primeros pasos dados para convertir aquella iniciativa en una realidad que hoy sigue prestando servicio a la comunidad.
Como ocurre cada año, la institución entregó los Órdenes de Mérito, reconocimientos destinados a destacar la capacitación, la disciplina y el compromiso demostrado por los integrantes del cuerpo activo.
En el Cuartel de Colonia Julia y Echarren, las distinciones fueron otorgadas a Yésica Pino, Pamela Pino y Marcos González. En tanto, en el Cuartel Central los reconocimientos recayeron en Ricardo Queupumil, Tomás Navarro y Guillermo Román.
También se entregó la distinción al Mejor Compañero, un reconocimiento especialmente valorado por surgir de la elección de los propios integrantes del cuerpo. En esta oportunidad, Yésica Pino fue distinguida en Colonia Julia y Echarren, mientras que Juan Cruz Sardi recibió el reconocimiento en el Cuartel Central.
La jornada también estuvo marcada por el reconocimiento al Sargento Voluntario Héctor Ruiz, quien recibió un homenaje por su retiro luego de años de servicio, dedicación y compañerismo dentro de la institución.
Además, Marcos González, Juan Cruz Sardi y Manuel Flores Poblete fueron promovidos al grado de Cabo Voluntario, un paso importante dentro de su trayectoria bomberil.
Uno de los momentos más significativos del acto fue la incorporación de seis nuevos integrantes al cuerpo de bomberos. Ante autoridades y familiares, Benjamín Rojas Glock, Gonzalo Cabral Vera, Jorge Agüero, Álvaro Vílchez, Aylén Rubilar y Tania Millán realizaron el juramento que formaliza su ingreso a la institución.
La ceremonia simbolizó el recambio generacional y la continuidad de un compromiso que trasciende el tiempo: estar disponibles para ayudar cuando la comunidad más lo necesita.
Durante su discurso, Duilio Minieri destacó el crecimiento de la participación ciudadana en las actividades organizadas por los bomberos y consideró que ese acompañamiento refleja el reconocimiento de la comunidad hacia una institución profundamente valorada.
El jefe comunal resaltó además la importancia histórica del cuartel de Colonia Julia y Echarren, al recordar que fue el primer destacamento de bomberos de la provincia y que su puesta en funcionamiento demandó meses de trabajo voluntario para acondicionar el espacio donde comenzó a operar.
Minieri también valoró la tarea de la actual conducción institucional encabezada por Luis Romeo, especialmente por combinar la inversión en equipamiento, capacitación y parque automotor con una mirada puesta en el futuro de la organización.
Antes de finalizar, dedicó un reconocimiento especial a las familias de los bomberos voluntarios, a quienes definió como un sostén indispensable para que cada integrante pueda cumplir con su vocación de servicio.

