La empresa Aguas Rionegrinas (ARSA) continúa desarrollando un plan de recuperación de calzadas en diferentes puntos de la ciudad. En esta etapa, las tareas se llevan adelante sobre calle Italia, en el barrio Villa Mitre, donde se reemplazan dos paños de hormigón que habían sufrido un importante deterioro como consecuencia de un hundimiento del terreno.
Según explicó el jefe del Servicio de Agua de ARSA, Miguel Ananeda, el problema se originó tiempo atrás a raíz de una pérdida de agua subterránea que, aunque no llegó a manifestarse en la superficie, terminó afectando la estabilidad del suelo.
“Sabemos que el suelo de nuestra localidad presenta ciertas características de inestabilidad y, cuando se producen pérdidas de agua que no afloran, pueden generarse este tipo de hundimientos”, señaló el funcionario.
Los trabajos forman parte de un programa de recuperación de pavimentos que la empresa lleva adelante desde hace aproximadamente un mes junto a la firma contratista Cutral, responsable de ejecutar las reparaciones.
Las primeras intervenciones se realizaron en el barrio El Rosario, donde se repuso pavimento flexible. Posteriormente, las obras avanzaron hacia Villa Mitre con tareas sobre calle Juan B. Justo y ahora continúan sobre calle Italia, en el tramo comprendido entre Laprida y Alberdi, donde se reemplazan los sectores de hormigón dañados.
Antes de iniciar cada reparación, ARSA verificó que las antiguas cañerías afectadas hubieran sido reemplazadas por materiales nuevos, con el objetivo de evitar futuras filtraciones que comprometan nuevamente la estructura del pavimento.
Uno de los aspectos más importantes de la obra tiene que ver con los tiempos de secado del hormigón. El material requiere aproximadamente 10 días de fraguado para alcanzar la resistencia necesaria antes de habilitar nuevamente el tránsito.
Durante ese período permanecerá restringida únicamente una de las manos de calle Italia, mientras que la otra continuará habilitada para permitir la circulación vehicular.
Una modalidad similar ya se aplicó en calle Juan B. Justo, donde el tránsito pudo mantenerse parcialmente mientras se completaba el proceso de secado del nuevo pavimento.
Desde ARSA remarcaron que estas intervenciones no solo apuntan a reparar los daños visibles en la calzada, sino también a garantizar que la infraestructura subterránea haya sido renovada antes de reconstruir el pavimento.
El objetivo es ofrecer una solución duradera y reducir el riesgo de nuevos hundimientos provocados por pérdidas de agua ocultas, una situación que puede repetirse en zonas donde las características del suelo favorecen este tipo de inconvenientes.
Una vez finalizado el período de fraguado, el tramo intervenido quedará habilitado nuevamente y las obras continuarán en otros sectores contemplados dentro del plan de recuperación vial.

