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Restos de un cohete Chino podrían caer en la tierra entre el 8 y el 11 de mayo

Los restos de vehículo transportador de un cohete chino, el Long March 5B, se dirigen a la Tierra y podrían llegar a caer en cualquier lugar del planeta.

Se ha perdido completamente el control del vehículo, y está siendo rastreado por el Comando Espacial de Estados Unidos para conocer con exactitud dónde caerá el objeto.

Es hasta ahora imposible saber con claridad dónde caerán los restos, que llegarán a la Tierra entre el 8 y el 11 de mayo. Sus dimensiones, que alcanzan 20 toneladas y 50 metros de altura, convierten al vehículo transportador que es uno de los objetos más grandes que vuelva a entrar en la Tierra de forma descontrolada.

Los científicos han evaluado las probabilidades de que los restos caigan sobre un área poblada de la Tierra, asegurando que la probabilidad es extremadamente baja. “No creo que la gente deba tomar precauciones”, aseguró en la CNN Jonathan McDowell, del Centro de Astrofísica de la Universidad de Harvard.

Por otra parte, McDowell considera que “si quieren apostar por dónde aterrizará algo en la Tierra, apuesten por el Pacífico, porque ese océano es la parte más extensa de la Tierra. Así de simple”. A lo largo de las últimas décadas en más de una ocasión ha caído a la Tierra objetos espaciales, y el más significativo tuvo lugar en el año 2003, cuando el transbordador espacial Columbia se desintegró y llegó a matar a sus siete tripulantes.

Según ha informado el Pentágono, los restos del vehículo transbordador podrían llegar a caer en lugares como Nueva York, Madrid o Pekín.

“No es el fin de los días”

Si bien la mayoría de los objetos de desechos espaciales se queman en la atmósfera, el tamaño del cohete, 22 toneladas, ha generado preocupación porque algunas de sus piezas más grandes puedan volver a entrar en la atmósfera y causar daños si golpean áreas habitadas.

No obstante, Jonathan McDowell, experto del Centro de Astrofísica de la Universidad de Harvard, aclaró a la cadena CNN que la situación “no es el fin de los días”.

“No creo que la gente deba tomar precauciones. El riesgo de que haya algún daño o de que golpee a alguien es bastante pequeño. No es despreciable, podría suceder, pero el riesgo de que te golpee es increíblemente pequeño. No perdería ni un segundo de sueño por esto como una amenaza personal”, precisó a la cadena.

McDowell explicó que señalar hacia dónde podrían dirigirse los escombros es casi imposible en este punto debido a la velocidad a la que viaja el cohete.

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