El automovilismo regional volvió a tener acento rionegrino. Armando Querejeta logró una victoria inolvidable en la competitiva categoría Súper Turismo, disputada en el autódromo de Bahía Blanca, y lo hizo con una receta que emociona tanto como el resultado: un auto construido íntegramente en Río Colorado, un equipo de amigos y el esfuerzo colectivo de quienes, lejos de los grandes presupuestos, apostaron por un sueño.
El triunfo llegó en apenas la quinta presentación del proyecto deportivo, un resultado que ni el propio piloto imaginaba tan pronto.
“Hace cuatro meses que estamos trabajando con un grupo de gente de Río Colorado. Yo quería que el auto saliera íntegramente de nuestra ciudad: los motores, el chapista, el armado, el equipo. Que representara a Río Colorado en todo sentido. En esta categoría hay estructuras de nivel nacional y nosotros, en la quinta fecha, conseguimos una victoria soñada”, expresó Querejeta.
De pelear por el décimo puesto a subir a lo más alto
La jornada comenzó lejos de los primeros lugares. Querejeta clasificó en el puesto 12 entre un parque de entre 20 y 30 autos, integrado por modelos como Gol, Clio, Corsa y Toyota Etios.
Sin embargo, el domingo el panorama cambió por completo. En la serie largó sexto y cruzó la meta en el segundo lugar, un resultado que ya representaba un salto enorme para un equipo acostumbrado a finalizar entre el octavo y el decimocuarto puesto.
La final terminó de coronar el gran fin de semana. Tras largar cuarto y beneficiarse con el abandono de uno de los líderes, quedó al frente cuando restaban apenas cinco vueltas.
“Venía haciendo fuerza para que terminara la carrera. Tenía a todo el pelotón atrás y sabía que era una oportunidad única. Era una victoria muy importante para nosotros”, relató.
Un equipo hecho en Río Colorado
Más allá del resultado deportivo, Querejeta insistió en destacar el trabajo de quienes hacen posible el proyecto.
El piloto remarcó especialmente la labor del preparador de motores, Juan Etchegaray, quien arma las plantas impulsoras. Afirmó que el auto se arma en lo del “turco” Abdala “en el garaje de la casa de su mamá”, en el barrio 30 de Octubre.
“El mérito es del valor humano que tengo en el equipo. Todo se hace acá, en Río Colorado, y eso es lo que más orgullo nos da.”
Lejos de las estructuras profesionales, el grupo funciona con el esfuerzo de familiares y amigos. Ellos mismos trasladan el auto, realizan la asistencia mecánica durante los fines de semana y resuelven cada inconveniente en el circuito.
“Nos juntamos en un quincho, comemos un asado y después vamos a correr de igual a igual contra equipos con presupuestos enormes.”

Correr con esfuerzo y solidaridad
Querejeta no ocultó las dificultades económicas que implica competir en una de las categorías más exigentes del automovilismo regional.
El piloto agradeció el acompañamiento de Banco Credicoop, Corralón Iriarte, Damiani Asociados, la propia familia, Etchegaray, la Farmacia Pasteur —a través del “Chueco” Ferri— y otros colaboradores que permiten sostener el proyecto.
Incluso contó, entre risas, una postal que refleja el espíritu del equipo.
“Le mangueo nafta a varios amigos. Cada uno aporta 20 litros y los va dejando en la farmacia. Así vamos armando el presupuesto para poder correr.”
El próximo desafío ya está en el horizonte
Con el impulso anímico que significó la primera victoria, el equipo ya piensa en la sexta fecha del campeonato, prevista para fines de agosto en Pigüé.
“Ahora estamos todos embalados. Hay que conseguir el presupuesto para ir a Pigüé y seguir aprendiendo, seguir mejorando y dejar a Río Colorado bien arriba.”
Querejeta también valoró el acompañamiento permanente de su familia, que lo acompaña en cada carrera y sostiene el esfuerzo cotidiano cuando el automovilismo demanda tiempo y dedicación.
Con una mezcla de pasión, sacrificio y sentido de pertenencia, el piloto rionegrino demostró que no siempre hacen falta grandes estructuras para alcanzar la bandera a cuadros. A veces alcanza con un grupo de amigos, un garaje convertido en taller y la convicción de representar con orgullo el nombre de Río Colorado en cada vuelta.

