“La idea más popular es la de que el monstruo del lago Ness tiene una relación con los plesiosaurios extintos”, dijo para el Daily Record.
Y explicó por qué cree que el monstruo tendría comportamientos similares a los de las tortugas: “Respiran aire, pero pasan períodos muy largos en aguas profundas, se aventuran en tierra, son muy rápidas en el agua, tienen la capacidad de estar activas en aguas muy frías y sus cuellos son relativamente largos”.
Además, la longevidad que caracteriza a las tortugas añade argumentos a su hipótesis: Bauer no descarta que sea una antigua tortuga marina que todavía no ha sido descubierta y que pudo quedar atrapada en el lago cuando los niveles de agua se redujeron a finales de la última Edad de Hielo hace unos 12.000 años.

