InicioÚltimas NoticiasMendoza: piden informes sobre el riesgo en los diques por crecidas extraordinarias

Mendoza: piden informes sobre el riesgo en los diques por crecidas extraordinarias

Un proyecto presentado en la Legislatura de Mendoza busca conocer el estado de los estudios técnicos sobre la seguridad de los diques provinciales ante posibles crecidas extraordinarias. El pedido pone el foco en el embalse Valle Grande y el sistema hidroeléctrico del río Atuel, con el objetivo de determinar cómo responderían las presas frente a lluvias intensas, grandes aportes de agua y eventuales emergencias aguas abajo.

La iniciativa apunta a reunir información actualizada sobre la capacidad de los embalses, sus sistemas de descarga, la acumulación de sedimentos y las posibles consecuencias de un escenario hidrológico extremo. También busca establecer qué medidas de prevención existen para proteger a las poblaciones y las infraestructuras ubicadas en las zonas que podrían verse afectadas.

El proyecto de resolución plantea la necesidad de conocer qué estudios hidrológicos, hidráulicos y aluvionales se encuentran disponibles para evaluar el comportamiento de las presas ante situaciones excepcionales.

Entre los puntos centrales figuran la capacidad de descarga de los embalses, los niveles máximos que podría alcanzar el agua bajo determinadas condiciones y la incidencia de los sedimentos acumulados en el funcionamiento del sistema.

Estos datos son relevantes para anticipar cómo podría evolucionar una crecida y qué capacidad tendría la infraestructura para manejar un volumen de agua superior al habitual.

El planteo también busca conocer si las evaluaciones técnicas contemplan escenarios extremos y si existen protocolos de actuación definidos para responder ante una emergencia.

Valle Grande y el sistema hidroeléctrico del río Atuel, bajo análisis

Uno de los ejes del pedido es el funcionamiento coordinado de los embalses Valle Grande, El Nihuil, Aisol y Tierras Blancas, que forman parte del sistema vinculado al río Atuel.

La iniciativa procura determinar cómo respondería el conjunto de las presas frente a aportes extraordinarios de agua y qué efectos podrían producirse en los sectores ubicados aguas abajo.

El análisis no se limita a la infraestructura hidráulica. También contempla la identificación de poblaciones, caminos, puentes, servicios esenciales y actividades turísticas que podrían quedar expuestos ante una crecida de magnitud.

Contar con esa información permitiría dimensionar mejor las posibles consecuencias de una contingencia y evaluar si las herramientas de prevención disponibles resultan adecuadas para los distintos escenarios.

El antecedente del informe oficial de enero de 2025

En enero de 2025, el Gobierno de Mendoza informó que las presas provinciales se encontraban operativas y en buenas condiciones.

Sin embargo, el nuevo pedido apunta a conocer si existen estudios posteriores o evaluaciones actualizadas que permitan establecer cómo se comportaría el sistema ante fenómenos hidrológicos de mayor intensidad.

La diferencia es importante: el estado operativo de una presa no responde, por sí solo, a todas las preguntas sobre su capacidad de reacción frente a una situación extraordinaria. Para evaluar esos escenarios también se necesitan datos técnicos, simulaciones y protocolos de emergencia adecuados.

Prevención y respuesta ante posibles emergencias

El proyecto no sostiene que los diques de Mendoza sean inseguros ni afirma que exista una amenaza inmediata. Su objetivo es obtener precisiones sobre el nivel de información disponible y las previsiones adoptadas frente a posibles crecidas extraordinarias.

En una provincia donde los embalses cumplen funciones vinculadas con la generación de energía, la regulación del agua y el turismo, conocer los riesgos potenciales y los mecanismos de respuesta resulta fundamental para la planificación.

La información solicitada permitiría establecer con mayor claridad qué escenarios fueron evaluados, qué sectores podrían resultar afectados y qué medidas se contemplan para reducir las consecuencias de una eventual emergencia.

Por ahora, el eje del planteo está puesto en la disponibilidad de información técnica actualizada. La prevención ante fenómenos extremos exige no solo mantener las obras en condiciones operativas, sino también revisar periódicamente los escenarios de riesgo y contar con herramientas concretas para actuar si las condiciones cambian.

NOTA RELACIONADA