El legislador de Río Colorado y secretario general del PRO de Río Negro habló sobre la normalización partidaria, los posibles acuerdos electorales y su eventual candidatura a intendente. Reconoció que existen conversaciones y coincidencias con La Libertad Avanza, aunque aclaró que todavía no hay definiciones en el plano local. También destacó su vínculo de trabajo con el intendente Duilio Minieri.
El PRO de Río Negro terminó de completar su proceso de normalización partidaria y volvió a poner en marcha una estructura que, de cara al próximo calendario electoral, buscará recuperar protagonismo en el escenario provincial y municipal.
Con Juan Martín nuevamente al frente de la conducción partidaria, Ofelia Stupenengo como vicepresidenta, María Laura Frey al frente de la Asamblea y Exequiel Lértora en Juventud, el partido busca ordenar sus filas y comenzar a transitar una etapa marcada por una pregunta inevitable: ¿Con quién competirá el PRO en las próximas elecciones?
Juan Murillo, legislador por Valle Medio y recientemente renovado como secretario general del PRO rionegrino, fue claro al describir el momento que atraviesa la fuerza: el partido está formalmente en regla y, ahora, el desafío es electoral.
La asunción de las nuevas autoridades se realizó en General Roca, luego de que las internas partidarias ya hubieran definido la nueva conducción. El acto contó con la presencia de la vicepresidenta del partido; Soledad Martínez, y además con el respaldo, mediante mensajes y videos, de dirigentes nacionales del espacio, entre ellos Mauricio Macri, Rogelio Frigerio, Ignacio Torres, Gisela Scaglia, Alfredo De Angeli y María Eugenia Vidal.
Pero detrás de la formalidad institucional aparece una discusión mucho más profunda: Qué lugar ocupará el PRO en el nuevo mapa político de Río Negro.
El acercamiento a La Libertad Avanza
Murillo reconoció que existen coincidencias importantes entre el PRO y La Libertad Avanza, que conduce en Río Negro el senador Enzo Fullone.
En ese sentido, explicó que se encuentran dialogando sobre posibles acuerdos y que el primer escenario concreto será Bariloche, donde el 1° de noviembre se elegirá la Convención Constituyente encargada de reformar la Carta Orgánica municipal.
Allí las conversaciones están abiertas y todavía no existe una definición.
Para Murillo, Bariloche puede transformarse en un primer laboratorio electoral de lo que posteriormente podría suceder en el resto de la provincia.
Sin embargo, el legislador marcó diferencias con el diputado nacional Aníbal Tortoriello que recientemente abandonó el PRO para incorporarse a La Libertad Avanza. La crítica fue directa: cuestionó su forma de hacer política y sostuvo que existen diferencias importantes con su conducción.
La distinción que plantea Murillo es relevante: Una cosa es la posibilidad de construir un acuerdo político con La Libertad Avanza y otra muy distinta es abandonar la identidad partidaria del PRO.
General Roca, otro capítulo de la disputa
El otro escenario que comienza a tomar forma es General Roca.
Allí Juan Martín anunció su intención de ser candidato a intendente dentro de un frente amplio que busque disputar el poder que el peronismo y la familia Soria mantienen desde hace décadas.
Murillo planteó que la construcción de ese frente puede convertirse en un punto de partida para futuros acuerdos provinciales. La intención, según explicó, es reunir distintos sectores para ser competitivos y mantener al PRO como una expresión política con identidad propia.
En ese escenario también aparece Juntos Somos Río Negro. El legislador reconoció que existen conversaciones y acercamientos en torno a determinados procesos locales, aunque remarcó que no existe actualmente un acuerdo provincial con el oficialismo rionegrino.
La estrategia, entonces, parece tener una característica central: acuerdos distintos según cada municipio, sin que necesariamente exista todavía una alianza general para toda la provincia.
Río Colorado: Murillo no descarta ser candidato
En el plano local, la definición más política de la entrevista llegó cuando Murillo fue consultado sobre su futuro.
El legislador admitió que desde sectores del PRO y también desde dirigentes provinciales de La Libertad Avanza existe la intención de que sea candidato a intendente de Río Colorado.
No lo descartó.
Aunque aclaró que todavía no existe una decisión formal ni conversaciones concretas dentro del espacio local, reconoció que una eventual candidatura podría modificar el escenario político municipal.
En ese caso, la alternativa sería competir dentro de una alianza entre el PRO y La Libertad Avanza, dejando de lado la posibilidad de acompañar una eventual continuidad del intendente Duilio Minieri.
Pero Murillo evitó cerrar esa puerta.
Por el contrario, destacó la relación institucional que mantiene con el jefe comunal y valoró la posibilidad de trabajar en conjunto pese a pertenecer a espacios políticos diferentes.
“Con Duilio no tengo esas diferencias”, es, en definitiva, el mensaje político que atraviesa su posición.
El legislador sostuvo que Minieri ha demostrado capacidad para mantener un vínculo de trabajo con dirigentes de otros partidos y que, desde su lugar de representante de las localidades del Valle Medio, prioriza la posibilidad de conseguir respuestas para la región.
Por eso, una eventual continuidad del intendente no le resulta indeseable, aunque dejó en claro que cualquier acuerdo deberá ser discutido con la militancia y los dirigentes locales del PRO.
La rosca electoral ya comenzó
Murillo también reconoció algo que ya empieza a percibirse en la Legislatura rionegrina: “la discusión electoral se adelantó”.
Las candidaturas empiezan a aparecer en las conversaciones, los bloques parlamentarios se reconfiguran y las alianzas comienzan a discutirse antes de que estén formalmente definidos todos los calendarios.
La llamada “rosca” electoral, admitió, ya está en marcha.
Y en ese escenario aparece una dificultad adicional: el riesgo de que el electorado termine confundido frente a una sucesión de alianzas, pases de dirigentes y espacios que cambian de composición.
Murillo incluso planteó una autocrítica política: la confusión puede terminar beneficiando a la dirigencia mientras perjudica al ciudadano que está alejado de la discusión partidaria y preocupado por resolver los problemas cotidianos.
Un PRO que busca conservar identidad
La posición de Murillo puede resumirse en una idea: “el PRO quiere negociar, pero sin desaparecer detrás de las alianzas.”
El partido busca acercamientos con La Libertad Avanza, mantiene conversaciones con otros sectores y observa con atención los movimientos de Juntos Somos Río Negro, pero al mismo tiempo reivindica su identidad partidaria y su sello electoral.
Ese equilibrio será uno de los principales desafíos para el PRO rionegrino.
La política provincial comienza a entrar en modo electoral y el tablero todavía está lejos de estar definido. Bariloche será una primera prueba. General Roca aparece como otra batalla de peso. Y Río Colorado podría convertirse en uno de los escenarios donde las nuevas alianzas terminen de definir su verdadera dimensión.
Por ahora, Murillo no confirma una candidatura.
Pero tampoco la niega.
Y en política, cuando un dirigente dice que una candidatura “no está descartada”, que existen sectores que la impulsan y que estaría dispuesto a asumirla si fuera necesario, “la posibilidad deja de ser una simple especulación y comienza a formar parte del escenario político real”.

