Ivana Rosales fue víctima de violencia de género. En 2002 su entonces pareja, Mario Garoglio, intentó matarla mientras volvían en su auto Ford Fiesta de tomar un café en Neuquén, a su casa de Plottier.
Primero la ahorcó con un alambre, la golpeó con una piedra y la metió en el baúl del vehículo. Se entregó a la policía, pensando que Ivana estaba muerta, pero no. Se recuperó y lo denunció.

