Ciencia

Científicos planean un multimillonario proyecto para resucitar al tigre de Tasmania

Los últimos tilacinos que caminaron por la tierra murieron hace casi 100 años.

Científicos de la Universidad de Melbourne, Australia, se asociaron con la empresa de biotecnología estadounidense Colossal para traer al tigre de Tasmania de regreso de entre los muertos. A pesar de que son muchos los obstáculos que tienen que sortear, los investigadores estiman que la primera cría podría nacer en unos diez años.

Todo comenzó a principios de este año, cuando esta casa de estudios recibió un regalo de 5 millones de dólares para construir un laboratorio de restauración genética para el tilacino, también conocido como tigre de Tasmania. Antes de eso, el equipo de científicos había podido secuenciar el genoma de un espécimen joven que está en el Museo Victoria. Esto había aportado una guía completa sobre cómo crear un animal de estos.

Los científicos planean tomar células madre de especies que tengan un ADN parecido al del tigre de Tasmania, como el ratón marsupial de cola gruesa, y transformarlas, mediante tecnología genética, en células de tilacino o lo que más se le parezca. Luego, se creará un embrión que será transferido o a un vientre artificial o a una subrogante.

Dudas

El tilacino fue un marsupial —el único depredador de este género en la cima de la cadena alimentaria en Australia— que, a pesar de haber estado presente en todo el continente, durante los últimos 3 mil años su población se vio recluida solo a la isla de Tasmania. Debido a las rayas que tenía en el lomo, a este animal —con apariencia de lobo— se lo llamó tigre de Tasmania.

La caza del animal en los tiempos de la colonización europea de la isla trajo aparejada su extinción en la década de 1930. A pesar de que se realizaron supuestos avistajes de la especie en las décadas siguientes, ninguno pudo comprobarse y el tilacino fue declarado oficialmente extinto en la década de 1980.

Los científicos ahora quieren revertir esto y están confiados en que lo lograrán, pero no todos están tan seguros, como Corey Bradsaw, profesor de Ecología Global de la Universidad de Flinders. “Aún si podés crearlos en el laboratorio —y tengo mis dudas sobre ello—, ¿cómo creas los miles de individuos con la variación genética que necesitás para crear una población saludable?”, se preguntó. Habrá que esperar y ver.

Fuente
Vanguardia

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