El presidente de la Federación de Entidades Económicas de Río Negro alertó sobre la caída de las ventas, el aumento de embargos a comerciantes y pymes, la falta de financiamiento y el impacto de la apertura de importaciones sobre la industria nacional.
El presidente de la Federación de Entidades Económicas de Río Negro (FEERN), Walter Sequeira, expresó su preocupación por la delicada situación que atraviesan los sectores comercial, industrial y turístico de la provincia y del país. Durante una entrevista en Libertad Radio 95.1, sostuvo que la economía atraviesa uno de los momentos más complejos de las últimas décadas, con una fuerte caída del consumo, dificultades para acceder al financiamiento y crecientes problemas para las pequeñas y medianas empresas.
Sequeira señaló que las ventas registran retrocesos de entre el 40 y el 50 por ciento en numerosos rubros, mientras que la actividad turística sufrió una caída cercana al 60 por ciento durante el reciente fin de semana largo. “La situación económica del país es muy complicada”, afirmó.
Uno de los principales reclamos que impulsa actualmente la entidad está vinculado con las acciones de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). Según explicó, muchas empresas ingresaron el año pasado en planes de pago para regularizar deudas, pero la abrupta caída de la actividad económica les impidió cumplir con los compromisos asumidos.
“Hoy, al no poder cumplir con esos pagos, ARCA está embargando cuentas bancarias. Eso genera cheques rechazados, problemas financieros y dificulta aún más el acceso al crédito, justo cuando más se necesita financiamiento”, sostuvo.
El dirigente remarcó que la situación se agrava en Río Negro debido a la ausencia de una banca provincial, lo que obliga a comerciantes y empresarios a depender exclusivamente de entidades privadas. En ese marco, confirmó que representantes de las 24 federaciones económicas del país solicitaron al Gobierno nacional la suspensión de embargos hasta el 31 de diciembre para evitar el cierre de más empresas.
Consumo en caída y familias endeudadas
Sequeira aseguró que la crisis excede el fenómeno de las compras por plataformas digitales y atribuyó la caída de la actividad a una pérdida generalizada del poder adquisitivo.
Como ejemplo, mencionó su propia experiencia comercial: “Hace dos años y medio vendíamos 120 kilos de pan por día; hoy vendemos apenas 10. Y el pan no se compra por internet”, explicó.
También indicó que las ventas de carne se redujeron alrededor de un 40 por ciento y advirtió sobre el fuerte endeudamiento de las familias mediante tarjetas de crédito y billeteras virtuales. “No hay efectivo circulando y la gente está cada vez más endeudada”, señaló.
Los sectores más golpeados, según detalló, son el comercio minorista, la indumentaria, el calzado, las perfumerías y la industria nacional. En este último caso, consideró que la apertura de las importaciones generó un impacto negativo sobre numerosas empresas productivas.
El reclamo patagónico
Durante la entrevista, el titular de la FEERN también cuestionó las diferencias de costos que enfrenta la Patagonia respecto de otras regiones del país. En particular, mencionó los elevados valores de los servicios públicos y la logística.
“Pagamos mucho más por el gas, la energía y el transporte, aun cuando gran parte de esos recursos se generan en nuestra región”, afirmó.
Según explicó, estos planteos son llevados de manera permanente tanto al Congreso Nacional como a distintos organismos del Estado, con el objetivo de visibilizar las particularidades económicas de las provincias patagónicas.
“Estamos casi como en 2001”
Consultado sobre la magnitud de la crisis, Sequeira evitó compararla directamente con la pandemia, aunque consideró que el escenario actual presenta similitudes con la grave crisis económica de 2001.
“No sé si es como la pandemia, pero estamos casi en la misma situación que en 2001”, afirmó.
Atribuyó esta percepción a la falta de financiamiento, las elevadas tasas de interés y las dificultades crecientes para sostener la actividad económica. Además, señaló que muchos empresarios deben elegir entre pagar salarios, impuestos o servicios para mantener en funcionamiento sus negocios.
Sin impacto visible de la reforma laboral
Respecto de la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, Sequeira aseguró que hasta el momento no se observan resultados positivos en términos de generación de empleo.
“Se decía que iba a generar mano de obra, pero por ahora no se ve ningún efecto. Al contrario, se sigue perdiendo trabajo”, expresó.
El desafío de los grandes proyectos
El dirigente destacó que Río Negro cuenta con importantes proyectos de inversión vinculados a la energía y otros sectores estratégicos, aunque advirtió que todavía no se observa un impacto significativo en las economías locales.
En ese sentido, indicó que desde la federación se trabaja para generar espacios de articulación entre las grandes empresas y los comerciantes regionales con el objetivo de potenciar el llamado “derrame económico”.
Asimismo, planteó reparos sobre algunos aspectos del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), al considerar que en determinados casos las empresas nacionales compiten en desventaja frente a compañías extranjeras beneficiadas por exenciones impositivas.
Turismo con números negativos
Finalmente, Sequeira confirmó que el sector turístico registró un desempeño muy por debajo de las expectativas durante el último fin de semana largo. A pesar de las promociones y tarifas reducidas, la demanda fue escasa.
“La gente analiza cada gasto porque el combustible, los servicios y las deudas con tarjetas condicionan cualquier decisión de consumo”, concluyó.

