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Un padre que no ve a sus hijos hace más de un año cuestiona a los jueces

H. no puede ver a sus hijos por una denuncia de su expareja que asegura es "falsa". Ella había sido denunciada por abandono de hogar. "Es una tomada de pelo lo que te hace la Justicia", dijo el hombre en torno a las perimetrales que dicta el Juzgado de Familia y que le resultan "eternas".

H. no puede ver a sus hijos desde hace más de un año. El responsabiliza de ello directamente a las autoridades del Juzgado de Familia de Comodoro que –como en otros numerosos casos- solo dicta cautelares que va prorrogando mientras la parte acusada se ve impedida de acercarse a sus hijos, como en este caso.

En la mayoría de los casos, el acusado por violencia de género nunca es llamado a declarar para ejercer su derecho de defensa en el plazo de los 60 días y es entonces cuando comienza el calvario que implica no poder ver a sus seres queridos.

Las medidas de prohibición de acercamiento por 15 días se estiran a tres meses, a seis meses y hasta a nueve meses; en algunos casos llegan a más de un año, según dieron cuenta padres y madres que apelaron a El Patagónico para difundir sus situaciones.

Las decisiones a lo largo de todo este periodo están a cargo, en su mayor parte, de los jueces Guillermina Sosa, María Marta Nieto- en su momento- y el ahora suplente, Santiago Huaiquil, quien tiene asiento en Sarmiento.

Ahora, tanto Sosa como Huaiquil son quienes se dividen los múltiples casos en Comodoro Rivadavia, siendo el Juzgado de Familia Nº2 el que más demanda tiene, según indicaron desde la ONG Infancia Compartida.

El martirio de H. comenzó después de una denuncia por violencia de género de su expareja, hace un año y tres meses. “No puedo ver a mis bebes, a mis dos hijos (1 y 3 años). Estaba juntado con ella, conviviendo un año conmigo en mi casa, junto con su nene”, expresó.

“El hijo de ella pedía ver a su papá, yo le decía a ella que haga las cosas como corresponde en la Justicia. Su ex la había denunciado por abandono de hogar”, recordó H. “Estuvo varios años sin ver a su nene, le puse un abogado para que pelee por su hijo, pero ella nunca se interesó”.

En medio de esa situación la mujer quedó embarazada. “Ya veníamos mal porque ella se iba de mi casa, volvía y yo acepté eso porque la quería mucho. Tuvo al bebé, le plantee que haga las cosas bien, aceptó por un tiempo; le decía que no repita las cosas que hizo con su ex. No quería eso para mi hijo”, acotó H.

En plena pandemia, la mujer quedó nuevamente embarazada. “Nació mi segundo bebé y a los seis meses de nacido se fue de mi casa y me denunció por violencia, cuando nunca existió”, aseguró.

Recordó que “vino un patrullero a mi casa; me hicieron firmar una prohibición de acercamiento; no me dejaron ni leerla; firmé y también decía que tenía que abandonar la casa, dejándosela a ella” manifestó. “Les dejé las llaves en la Comisaría de la Mujer y me fui”, agregó.

A las pocas semanas de dejar la vivienda, la mujer volvió con su antigua pareja y los hijos de H. “Me cansé de hacer denuncias y exposiciones… no me dan bola”, sostuvo y agregó que el año pasado “tuve tres audiencias y la jueza me autorizó que podía ver a mis hijos los viernes, sábados y domingos, pero la madre no me los deja ver; no cumple con lo que dice la Justicia”, denunció.

El padre debía buscar una persona que sea intermediaria para poder vincularse nuevamente con sus pequeños y eligió a dos familiares. “Ella (su ex) siempre que iba a buscar a los chicos no estaba. Hicimos reclamos a la Justicia y la jueza lo que hizo fue ponerle una multa de 5 mil pesos al no cumplir con la orden de que pueda ver a mis hijos”, sostuvo.

H. consideró que tal decisión es “una tomada de pelo” porque “¿cómo le va a cobrar una multa? Si ella no trabaja, no tiene ingresos y de lo que único que viven es del sueldo que le doy. Yo le deposito todos los meses. La madre va a sacar la plata que es para mis hijos, va a pagar esa multa y se va a seguir cag… de risa”.

Al ampliar su denuncia, sostuvo que “la gente está con el mismo problema porque no hay jueces ahora de Familia; es lo que me dijo el abogado”.

De ahí que entonces para H. sean una constante las medidas de prohibición de acercamiento que se extienden en el tiempo. “Antes que se termine una, ella va y me hace otra más. Lo está estirando cuando yo no voy a la casa; nunca la llamé por teléfono; nada. No me los deja ver a mis hijos que es lo único que quiero”.

“Hace un año y tres meses que me fui de mi casa y no tengo contacto con los nenes” expresó. “Uno sufre como padre; esto me está volviendo loco. Lo único que le pido a la Justicia es ver a mis hijos. Nada más” reclamó.

La causa está radicada en el Juzgado de Familia Nº3. El padre, por decisión de los mismos jueces que son vilipendiados públicamente en los últimos meses por decenas de personas alejadas de sus seres queridos, decidieron que debe cumplir una nueva medida cautelar que a él le resulta “eterna”.

H. entiende que “son profesionales y el daño que están haciendo es muchísimo, en lo psicológico, tanto a los padres, madres y niños. Tenemos que tener el mismo derecho los dos. Llega un momento en que te dan ganas de bajar los brazos porque ya no te dan bola y decís ‘algún día mis hijos serán grandes y van a querer estar conmigo y me van a cuestionar porque no los vi’. Yo tengo pruebas, videos, fotos, me cansé de hacer denuncias”.

Fuente
El Patagonico

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