El operativo tuvo lugar cuando un transporte proveniente de Guaymallén, Mendoza, con destino a General Conesa, Río Negro, llegó al puesto de control de ingreso a la región patagónica.
Durante la inspección, los agentes del SENASA comprobaron que la mercadería no contaba con la documentación sanitaria exigida. Además, parte de los productos carecía de los rótulos identificatorios correspondientes y tampoco había recibido el tratamiento cuarentenario obligatorio para este tipo de traslado.
La situación despertó aún más sospechas cuando los inspectores advirtieron que la soga utilizada para garantizar la inviolabilidad de la carga había sido manipulada antes de arribar al puesto de control.
Según informó el organismo sanitario, el conductor del vehículo se negó inicialmente a permitir la inspección de la carga. Frente a esa situación, fue necesaria la intervención de personal policial para garantizar el procedimiento y avanzar con la revisión del transporte.
Una vez constatadas las irregularidades, el SENASA dispuso el decomiso de los 2.747 kilos de productos vegetales, tal como establece la normativa vigente, y formalizó la correspondiente infracción.

Los controles que se realizan en la Barrera Sanitaria Patagónica no son una formalidad. Su objetivo es proteger el estatus sanitario diferencial que distingue a la región y evitar el ingreso de plagas, como la mosca de los frutos, que podrían afectar seriamente la producción agrícola.
Las inspecciones alcanzan tanto a cargas comerciales como a vehículos particulares y equipajes de pasajeros en rutas, aeropuertos y otros puntos de acceso a la Patagonia.
La Patagonia mantiene una condición sanitaria privilegiada al estar libre de determinadas plagas y enfermedades presentes en otras zonas del país y del mundo. Ese reconocimiento no solo protege la producción regional, sino que también abre las puertas a mercados internacionales que exigen altos estándares sanitarios para la importación de alimentos.
Para conservar ese estatus, el SENASA trabaja de manera coordinada con los gobiernos provinciales y la Fundación Barrera Patagónica (Funbapa), bajo el lema “Patagonia, región única, sanidad diferenciada”, impulsando controles permanentes en los accesos a la región.
El procedimiento realizado en Río Colorado vuelve a poner de manifiesto la importancia de los controles sanitarios en uno de los principales ingresos a la Patagonia. Cada inspección busca prevenir riesgos que podrían comprometer la producción agropecuaria regional y preservar un patrimonio sanitario construido durante décadas.

