Salarios e inflación en Argentina: el poder adquisitivo vuelve a retroceder y el sector público queda en el centro de la escena
El salario en Argentina volvió a perder contra la inflación en noviembre de 2025. Según datos oficiales del Indec, los ingresos subieron menos que el costo de vida y el golpe se sintió con más fuerza entre los trabajadores estatales, que ya arrastran una pérdida histórica de poder adquisitivo. ¿Quiénes están peor parados y qué señales deja el mercado laboral de cara a 2026?

Lo cierto es que noviembre dejó una foto conocida para millones de trabajadores.
El índice de salarios avanzó apenas 1,8%, mientras que la inflación marcó 2,5%. En términos simples: el sueldo perdió 0,7% de poder de compra en apenas un mes.
Puede parecer una diferencia pequeña. Pero no lo es. Porque se suma a una seguidilla de retrocesos que, como si fuera poco, llegan cuando muchos hogares ya están ajustando gastos básicos.
Según el Indec, las subas fueron desparejas:
Sector privado registrado: +2,1%
Sector público: +1,2%
Privado no registrado: +1,7%
El dato deja una primera señal clara: los empleados estatales vuelven a quedar rezagados.
Recuperación frágil y un trimestre que vuelve a preocupar
En la comparación interanual, los salarios crecieron 40,3%, por encima del 31,4% de inflación acumulada. A primera vista, podría leerse como una buena noticia.
Pero ahí aparece la letra chica.
Esa mejora no alcanza para revertir el deterioro previo ni para compensar las pérdidas recientes. De hecho, en el último trimestre relevado (septiembre–noviembre), los salarios registrados acumularon una caída real del 1,7%.
Dicho de otro modo: la recuperación existe, pero es inestable. Y cualquier sacudón inflacionario vuelve a borrar lo ganado.
Sector público: el más golpeado por el ajuste
Si hay un grupo claramente perjudicado, es el de los trabajadores estatales.
Desde noviembre de 2023, los salarios del sector público perdieron 15,5% de poder adquisitivo. Un número duro, que explica buena parte del malestar que hoy recorre oficinas públicas, hospitales y escuelas.
En lo que va de 2025, los privados acumulan subas del 25,6% y los estatales del 27,7%, pero partiendo de pisos muy distintos. El ajuste aplicado por el gobierno de Javier Milei dejó una huella profunda en este segmento.
¿Alcanza con empatarle a la inflación algunos meses? Muchos economistas dudan. Y los trabajadores, también.
Informalidad en alza y empleo cada vez más precario
El panorama laboral suma otro dato inquietante.
Hoy, los trabajadores informales ya superan a los formales en la Argentina. Más de 11,6 millones de personas trabajan fuera del sistema, sin aportes, sin obra social y con ingresos inestables.
Según el Indec, dos de cada tres nuevos puestos creados tras la Ley Bases son cuentapropistas. Empleo hay, sí. Pero mayormente precario.
Y mientras tanto, sectores clave siguen achicándose:
Construcción: –88.000 empleos
Industria: –46.000
Transporte: –38.000
Una sangría que pega directo en los salarios y en las perspectivas de recuperación.
Salarios en dólares altos… pero bolsillos vacíos
Un dato curioso: Argentina registra el salario pretendido en dólares más alto de la región, con un promedio de US$ 1.250 mensuales, según Jobint.
Sin embargo, la realidad cotidiana es muy distinta.
El 46% de los trabajadores no se fue de vacaciones el último año por falta de recursos. Un indicador simple, pero contundente, del nivel de ajuste que viven las familias.
En términos regionales, la Argentina muestra una relativa estabilidad salarial en dólares. Pero países como Perú, con subas del 17,69%, exhiben una dinámica mucho más favorable.



