Río Colorado: el riego entra en pausa con obras y desafíos en la cobranza
El Consorcio “Salto Andersen” cerrará la temporada el 1° de mayo y avanza el traspaso del cobro del canon a la Agencia de Recaudación Tributaria para mejorar la cobrabilidad.

La temporada de riego en Río Colorado ya tiene fecha de cierre: será el próximo 1° de mayo, tal como marca la tradición del sistema. Así lo confirmó el interventor del Consorcio de Riego y Drenaje “Salto Andersen”, Damián Bisgarra, quien trazó un balance positivo del ciclo, aunque con alertas en materia económica y de infraestructura.
“En líneas generales, fue una buena temporada. No hubo grandes reclamos ni roturas importantes, más allá de situaciones puntuales en verano”, señaló el funcionario. Las principales complicaciones se concentraron entre diciembre y enero, cuando la acumulación de sedimentos —la conocida “lama”— exigió un trabajo intensivo en el canal principal.
Pese a que las condiciones climáticas y productivas ya permitían anticipar el cierre, algunos pedidos específicos —como cultivos de cebolla temprana y pasturas— extendieron la actividad hasta la fecha habitual. A partir de allí, el sistema entrará en receso hasta fines de agosto o principios de septiembre, cuando se reactive el riego ante la demanda por floración y prevención de heladas.
Inversión clave para evitar pérdidas
El eje de la próxima etapa será una obra considerada prioritaria: el recambio de geomembrana en el canal principal, a la altura de la progresiva 6-7. Se trata de una estructura instalada entre 2006 y 2007, cuya vida útil —estimada en 10 años— ya fue ampliamente superada.
“Hubo roturas y pérdidas durante el verano que obligaron a interrumpir el servicio en un par de ocasiones. Se resolvió rápido, pero es necesario un recambio definitivo”, explicó Bisgarra.
La inversión rondará los 500 millones de pesos y ya fue licitada con tres empresas oferentes. La adjudicación se espera para los primeros días de mayo, lo que permitiría iniciar las tareas durante el período de corte.
Mantenimiento y obras pendientes
Además de la obra central, el consorcio avanzará con tareas habituales de mantenimiento: limpieza de canales, reparación de compuertas y trabajos con maquinaria pesada. También quedaron pendientes intervenciones en otros sectores, como el canal sur, donde aún hay tramos de membrana deteriorada.
En paralelo, durante el verano se utilizó maquinaria especial —como una retroexcavadora de largo alcance— que permitió intervenir zonas de difícil acceso y realizar la limpieza del dren Gualicho, una obra clave de siete kilómetros.
Números en rojo y baja cobrabilidad
En el plano económico, el panorama es más complejo. El consorcio continúa dependiendo en gran medida de los aportes del Departamento Provincial de Aguas (DPA), que actualmente rondan los 63 a 65 millones de pesos mensuales, es decir, cerca de 750 millones al año.
“La cobrabilidad del canon sigue estancada en un 35%, algo que ya es estructural”, advirtió Bisgarra. Para revertir esta situación, se avanza en el traspaso del cobro a la Agencia de Recaudación Tributaria, que pasará a gestionar el canon una vez implementado el sistema. Sin embargo, las deudas anteriores continuarán bajo la órbita del DPA.
Infraestructura con lo justo
Otro de los puntos críticos es la falta de renovación en el parque de maquinaria. Si bien se proyecta la compra de una desmalezadora para mantenimiento de taludes, no hay incorporaciones previstas de equipos pesados, lo que obliga a depender del apoyo provincial en momentos clave.
Con una temporada que cierra sin sobresaltos mayores pero con desafíos de fondo, el sistema de riego de Río Colorado se prepara para meses de obra y mantenimiento. El objetivo: llegar al próximo ciclo con una infraestructura más robusta y eficiente, en un contexto donde el agua sigue siendo un recurso estratégico para la producción regional.



